https://www.edu.xunta.gal/centros/iessardineira/node/91
TAREFAS NOS BLOGUES PARA AS SEMANAS DE CORENTENA
13/3/20
12/3/20
CHRISTUS VIVIT
https://www.vidanuevadigital.com/documento/exhortacion-apostolica-postsinodal-christus-vivit-del-santo-padre-francisco-a-los-jovenes-y-a-todo-el-pueblo-de-dios-pdf/
https://www.vidanuevadigital.com/wp-content/uploads/2019/04/Exhortacion_Christus_vivit.pdf
1. Vive Cristo, esperanza nuestra, y Él es la más hermosa juventud de este mundo. Todo lo que Él toca se vuelve joven, se hace nuevo, se llena de vida. Entonces, las primeras palabras que quiero dirigir a cada uno de los jóvenes cristianos son: ¡Él vive y te quiere vivo!
https://www.vidanuevadigital.com/wp-content/uploads/2019/04/Exhortacion_Christus_vivit.pdf
1. Vive Cristo, esperanza nuestra, y Él es la más hermosa juventud de este mundo. Todo lo que Él toca se vuelve joven, se hace nuevo, se llena de vida. Entonces, las primeras palabras que quiero dirigir a cada uno de los jóvenes cristianos son: ¡Él vive y te quiere vivo!
21/11/19
PLAN LECTOR 4º ESO: RESUMEN:LA CRUZ DEL DORADO.
El padre de Jaime es un estafador que enseña el trabajo a su hijo Jaime.
El padre de Jaime se había metido en una estafa en la que intenta convencer
a un marqués que le vendiera
unas tierras que en no existen. El marqués se da cuenta de la estafa y Jaime y
su padre se ve obligado a huir lejos del país y se van a Colombia en un barco
llamado Covadonga.
Antes de llegar a tierra firme hubo una tormenta y el barco naufragó. Jaime,
ya en el agua, vio a un árabe que no sabía nadar y Jaime, fue hacia él y
consiguió llevarle hasta la costa.
Una vez en tierra firme se dio cuenta de que su padre no había podido salir
del barco. Ambos decidieron comenzar a trabajar.
Se dirigieron hacia Barranquilla allí, Jaime comenzó a trabajar
como “chico para todo” en el Salón Bombay de una amiga del padre.
Pero Jaime necesitaba más dinero y convenció a doña Caridad,
la dueña del establecimiento, para ponerse a trabajar como crupier.
Construyó una ruleta y puso una lámpara encima para iluminar y una ruleta.
Pero al día siguiente la lámpara se cayó encima de la ruleta.
Debido a esto huyeron a Cartagena.
Al cabo de unos años descubrió la existencia de la cruz del dorado
gracias a un señor que le dijo donde estaba antes de suicidarse y
él la quería para hacerse rico.
Cuando fueron hacia la cruz del dorado, unos piratas les perseguían,
también había otro pirata asesino que era el padre de Jaime.
Y encontraron la cruz cerca de la tumba del hombre y devolvieron
la cruz a los dueños.
21/10/19
16/10/19
10/10/19
6/9/19
3/9/19
1/7/19
La Persona Humana
La Persona Humana
1.
La Dignidad de la Persona Humana
2. Libertad y Verdad
3. La Naturaleza Social del Hombre
4. Los Derechos Humanos
5. La Libertad Religiosa
2. Libertad y Verdad
3. La Naturaleza Social del Hombre
4. Los Derechos Humanos
5. La Libertad Religiosa
El Orden Social
El Orden Social
1.
La Centralidad de la Persona Humana
2. La Sociedad fundada en la Verdad
3. Solidaridad
4. Subsidiaridad
5. Participación
6. Alienación y Marginación
7. Libertad Social
8. Cultura
9. Genuino Desarrollo Humano
10. El Bien Común
11. "El Pecado Social"
2. La Sociedad fundada en la Verdad
3. Solidaridad
4. Subsidiaridad
5. Participación
6. Alienación y Marginación
7. Libertad Social
8. Cultura
9. Genuino Desarrollo Humano
10. El Bien Común
11. "El Pecado Social"
1+el hombre en necesariamente fundamento, causa y fin de
todas las instituciones sociales; en cuanto es sociable
por naturaleza y ha sido elevado a un orden sobrenatural.
(Mater et Magistra, n. 219)
(Mater et Magistra, n. 219)
+También en la vida económico-social deben
respetarse y promoverse la dignidad de la persona humana, su entera vocación y
el bien de toda la sociedad. Porque el hombre es el autor, el centro y el fin de
toda la vida económico-social.
(Gaudium et Spes, n. 63)
(Gaudium et Spes, n. 63)
+Fundamento y fin del orden social es la
persona humana, como sujeto de derechos inalienables, que no recibe desde fuera
sino que brotan de su misma naturaleza; nada ni nadie puede destruirlos; ninguna
constricción externa puede anularlos, porque tienen su raíz en lo que es más
profundamente humano.
2+Por eso, la convivencia civil sólo puede
juzgarse ordenada, fructífera y congruente con la dignidad humana si se funda en
la verdad: cuando cada cual reconozca, en
la debida forma, los derechos que le son propios y los deberes que tiene para
con los demás.
El Bien supremo y el bien moral se encuentran en la verdad: la
verdad de Dios Creador y Redentor, y la verdad del hombre creado y redimido por
él. Unicamente sobre esta verdad es posible construir una sociedad renovada y
resolver los problemas complejos y graves que la afectan, ante todo el de vencer
las formas más diversas de totalitarismo para abrir el camino a la auténtica
libertad de la persona.
La conciencia de la paternidad común de
Dios, de la hermandad de todos los hombres de Cristo, "hijos en el Hijo", de la
presencia y acción vivificadora del Espíritu Santo, conferirá a nuestra mirada
sobre el mundo un nuevo criterio para interpretarlo. Por encima de los vínculos
humanos y naturales, se percibe a la luz de la fe un
nuevo modelo de unidad del género humano, en el cual debe inspirarse en última
instancia la solidaridad.
3+Es la
determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común; es decir, por
el bien de todos y cada uno, para que todos seamos verdaderamente responsables
de todos.
En el espíritu de la solidaridad y mediante
los instrumentos del diálogo aprendemos a:
- respetar a todo ser humano;
- respetar los auténticos valores y las culturas de los demás;
- respetar la legítima autonomía y la autodeterminación de los demás;
- respetar a todo ser humano;
- respetar los auténticos valores y las culturas de los demás;
- respetar la legítima autonomía y la autodeterminación de los demás;
- mirar más allá de nosotros mismos para entender y apoyar lo bueno de los
demás.
Si es normal que una población sea
el primer beneficiario de los dones otorgados por la Providencia como fruto de
su trabajo, no puede ningún pueblo, sin embargo, pretender reservar sus riquezas
para su uso exclusivo. Cada pueblo debe producir más y mejor, a la vez para dar
a sus súbditos un nivel de vida verdaderamente humano y para contribuir también
al desarrollo solidario de la humanidad.
(Populorum Progressio, n. 48)
Se requiere un compromiso concreto de solidaridad y
caridad, que comienza dentro de la familia con la mutua ayuda de los esposos y,
luego, con las atenciones que las generaciones se prestan entre sí. De este modo
la familia se cualifica como comunidad de trabajo y de solidaridad.
(Centesimus Annus, n. 49)
(Centesimus Annus, n. 49)
La paz del mundo, el porvenir de la civilización, están en juego.
Todos los hombres y todos los pueblos deben asumir sus responsabilidades.
(Populorum Progressio, n. 80)
(Populorum Progressio, n. 80)
La solidaridad nos ayuda a ver al
"otro"-persona, pueblo o nación-no como un instrumento cualquiera para explotar
a poco coste su capacidad de trabajo y resistencia física, abandonándolo cuando
ya no sirve, sino como un "semejante" nuestro, una "ayuda" (cf. Gn 2, 18-20),
para hacerlo partícipe como nosotros, del banquete de la vida al que todos los
hombres son igualmente invitados por Dios.
(Sollicitudo Rei Socialis, n. 39)
(Sollicitudo Rei Socialis, n. 39)
4+ La doctrina de la Iglesia ha elaborado el principio
llamado de subsidiariedad. Según éste, "una estructura social de orden superior
no debe interferir en la vida interna de un grupo social de orden inferior,
privándole de sus competencias, sino que más bien debe sostenerle en caso de
necesidad y ayudarle a coordinar su acción con la de los demás componentes
sociales, con miras al bien común".
El principio de subsidiariedad se opone a toda forma de colectivismo.
Traza los límites de la intervención del Estado. Intenta armonizar las
relaciones entre individuos y sociedad. Tiende a instaurar un verdadero orden
internacional.
La autoridad mundial debe procurar que
en todo el mundo se cree un ambiente dentro del cual no sólo los poderes
públicos de cada nación, sino también los individuos y los grupos intermedios,
puedan con mayor seguridad realizar sus funciones, cumplir sus deberes y
defender sus derechos.
(Pacem in Terris, nn. 140-141)
(Pacem in Terris, nn. 140-141)
5+El hombre, ser social, construye su destino a través de una serie de
agrupaciones particulares que requieren, para su perfeccionamiento y como
condición necesaria para su desarrollo, una sociedad más vasta, de carácter
universal, la sociedad política. Toda actividad particular debe colocarse en
esta sociedad ampliada, y adquiere con ello la dimensión del bien común.
(Octogesima Adveniens, n. 24)
(Octogesima Adveniens, n. 24)
Se manifiesta siempre en
estos contextos nuevos una doble aspiración más viva a medida que se desarrolla
su información y su educación: aspiración a la igualdad, aspiración a la
participación; formas ambas de la dignidad del hombre y de su libertad.
(Octogesima Ad veniens, n. 22)
6+ No sólo no es lícito desatender desde el
punto de vista ético la naturaleza del hombre que ha sido creado para la
libertad, sino que esto ni siquiera es posible en la práctica. Donde la sociedad
se organiza reduciendo de manera arbitraria o incluso eliminando el ámbito en
que se ejercita legítimamente la libertad, el resultado es la desorganización y
la decadencia progresiva de la vida social.
(Centesimus Annus, n. 25)
(Centesimus Annus, n. 25)
La
libertad posee una "lógica" interna que la cualifica y la ennoblece: está
ordenada a la verdad y se realiza en la búsqueda y en el cumplimiento de la
verdad.
7+ Es indispensable que todas las naciones presten ayuda a las demás, a fin de que
estas últimas adquieran una conciencia cada vez mayor de sus propios deberes,
acometan nuevas y útiles empresas y actúen como protagonistas de su propio
desarrollo en todos los sectores.
8+ El punto central de toda cultura lo ocupa la actitud que el hombre asume
ante el misterio más grande: el misterio de Dios. Las culturas de las diversas
naciones son, en el fondo, otras tantas maneras diversas de plantear la pregunta
acerca del sentido de la existencia personal. Cuando esta pregunta es eliminada,
se corrompen la cultura y la vida moral de las naciones.
(Centesimus Annus, n. 24)
(Pacem in Terris, n. 120)
(Centesimus Annus, n. 24)
(Pacem in Terris, n. 120)
9+ El desarrollo humano integral-desarrollo de
todo hombre y de todo el hombre, especialmente de quien es más pobre y marginado
en la comunidad-constituye el centro mismo de la evangelización. Entre
evangelización y promoción humana-desarrollo, liberación- existen efectivamente
lazos muy fuertes. Vínculos de orden antropológico, porque, el hombre que hay
que evangelizar no es un ser abstracto, sino un ser sujeto a los problemas
sociales y económicos.
Si para llevar a cabo el desarrollo se
necesitan técnicos, cada vez en mayor número, para este mismo desarrollo se
exige más todavía pensadores de reflexión profunda que busquen un humanismo
nuevo, el cual permita al hombre moderno hallarse a sí mismo, asumiendo los
valores superiores del amor, de la amistad, de la oración y de la contemplación.
Así podrá realizar, en toda su plenitud, el verdadero desarrollo, que es el
paso, para cada uno y para todos, de condiciones de vida menos humanas, a
condiciones más humanas.
(Populorum Progressio, n. 20)
10+ El bien común implica la paz, es decir, la
estabilidad y la seguridad de un orden justo. Supone, por tanto, que la
autoridad asegura, por medios honestos, la seguridad de la sociedad y la de sus
miembros. El bien común fundamenta el derecho a la legítima defensa individual y
colectiva.
(CIC, nn. 1906-1909)
(CIC, nn. 1906-1909)
11+Las "estructuras de pecado", las
cuales- se fundan en el pecado personal y, por consiguiente, están unidas
siempre a actos concretos de las personas, que las introducen, y hacen difícil
su eliminación. Y así estas mismas estructuras se refuerzan, se difunden y son
fuente de otros pecados, condicionando la conducta de los hombres.
(Sollicitudo Rei Socialis, n. 36)
(Sollicitudo Rei Socialis, n. 36)
8: ENSEÑANZA SOCIAL: POBREZA Y CARIDAD
1.
El Mal de la Pobreza
2. Justicia Social
3. Caridad y la Opción Preferencial por los Pobres
4. El Estado del Bienestar
2. Justicia Social
3. Caridad y la Opción Preferencial por los Pobres
4. El Estado del Bienestar
1: Ante estos dramas de total indigencia y necesidad, en
que viven muchos de nuestros hermanos y hermanas, es el mismo Señor Jesús quien
viene a interpelarnos (cf. Mt 25, 31-46).
(Sollicitudo Rei Socialis, n. 13)
(Sollicitudo Rei Socialis, n. 13)
… la
verdadera dignidad y excelencia del hombre radica en lo moral, es decir en la
virtud; que la virtud es patrimonio común de todos los mortales, asequible por
igual a altos y bajos, a ricos y pobres; y que el premio de la felicidad eterna
no puede ser consecuencia de otra cosa que de las virtudes y de los méritos... Conociendo estas cosas, se baja fácilmente el ánimo hinchado de
los ricos y se levanta el deprimido de los afligidos; unos se pliegan a la
benevolencia, otros a la modestia.
2: ...además de la justicia
conmutativa, existe la justicia social, que impone también deberes a los que ni
patronos ni obreros se pueden sustraer. Y precisamente es propio de la justicia
social el exigir de los individuos todo cuanto es necesario al bien común.
(Divini Redemptoris, n. 51)
(Divini Redemptoris, n. 51)
Para satisfacer las exigencias de la
justicia y de la equidad hay que hacer todos los esfuerzos posibles para que,
dentro del respeto a los derechos de las personas y a las características de
cada pueblo, desaparezcan lo más rápidamente posible las enormes diferencias
económicas que existen hoy, y frecuentemente aumentan, vinculadas a
discriminaciones individuales y sociales.
Queda por instaurar una mayor justicia en
la distribución de los bienes, tanto en el interior de las comunidades
nacionales como en el plano internacional. En el comercio mundial es necesario
superar las relaciones de fuerza para llegar a tratados concertados con la
mirada puesta en el bien de todos.
La igualdad
introducida mediante la justicia se limita, sin embargo, el ámbito de los bienes
objetivos y extrínsecos, mientras el amor y la misericordia logran que los
hombres se encuentren entre sí en ese valor que es el mismo hombre, con la
dignidad que le es propia.
(Dives in Misericordia, n. 14)
No se prohíbe, en efecto, aumentar adecuada y
justamente su fortuna a quienquiera que trabaja para producir bienes, sino que
aun es justo que quien sirve a la comunidad y la enriquece, con los bienes
aumentados de la sociedad se haga él mismo también, más rico, siempre que todo
esto se persiga con el debido respeto para con las leyes de Dios y sin menoscabo
de los derechos ajenos y se emplee según el orden de la fe y de la recta razón.
Si estas normas fueran observadas por todos, en todas partes y siempre, pronto
volverían a los límites de la equidad y de la justa distribución tanto la
producción y adquisición de las cosas, cuanto el uso de las riquezas, que ahora
se nos muestra con frecuencia tan desordenado; a ese sórdido apego a lo propio,
que es la afrenta y el gran pecado de nuestro siglo, se opondría en la práctica
y en los hechos la suavísima y a la vez poderosísima ley de la templanza
cristiana.
3: La caridad representa el mayor mandamiento
social. Respeta al otro y sus derechos. Exige la práctica de la justicia y es la
única que nos hace capaces de ésta. Inspira una vida de entrega de sí mismo:
"Quien intente guardar su vida la perderá; y quien la pierda la conservará" (Lc
17, 33).
Para promover la dignidad humana, la
Iglesia manifiesta un amor prefencial por los pobres y marginados, porque el
Señor se identificó con ellos especialmente (cf. Mt 25, 40). Este amor no
excluye a nadie; simplemente, singulariza una prioridad de servicio, que goza
del testimonio favorable de toda la tradición de la Iglesia. Este amor
preferencial por los pobres, y las decisiones que él nos inspira, no puede dejar
de abrazar a las enormes multitudes de hambrientos, de mendigos, de vagabundos,
desprovistos de la asistencia médica y, sobre todo, sin la esperanza de un
futuro mejor.
4:...ese
Estado del bienestar, calificado como "Estado asistencial". Deficiencias y
abusos del mismo derivan de una inadecuada comprensión de los deberes propios
del Estado. En este ámbito también debe ser respetado el principio de
subsidiariedad.
Al intervenir directamente y quitar responsabilidad a la
sociedad, el Estado asistencial provoca la pérdida de energías humanas y el
aumento exagerado de los aparatos públicos, dominados por lógicas burocráticas
más que por la preocupación de servir a los usuarios...personas, todas ellas,
que pueden ser ayudadas de manera eficaz solamente por quien les ofrece, aparte
de los cuidados necesarios, un apoyo sinceramente fraterno.
(Centesimus Annus, n. 48)
(Centesimus Annus, n. 48)
... sobre los necesarios límites de la
intervención del Estado y sobre su carácter instrumental, ya que el individuo,
la familia y la sociedad son anteriores a él y el Estado mismo existe para
tutelar los derechos de aquél y de éstas, y no para sofocarlos.
(Centesimus Annus, n. 11)
(Centesimus Annus, n. 11)
No es justo, que ni el
individuo ni la familia sean absorbidos por el Estado; lo justo es dejar a cada
uno la facultad de obrar con libertad hasta donde sea posible, sin daño del bien
común y sin injuria de nadie. No obstante, los que gobiernan deberán atender a
la defensa de la comunidad y de sus miembros. De la comunidad, porque la
naturaleza confió su conservación a la suma potestad, hasta el punto que la
custodia de la salud pública no es sólo la suprema ley, sino la razón total del
poder; de los miembros, porque la administración del Estado debe tender por
naturaleza no a la utilidad de aquellos a quienes se ha confiado, sino de los
que se le confían, como unánimemente afirman la filosofía y la fe cristiana.
(Rerum Novarum, n. 35)
(Rerum Novarum, n. 35)
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