12/3/20

CHRISTUS VIVIT

https://www.vidanuevadigital.com/documento/exhortacion-apostolica-postsinodal-christus-vivit-del-santo-padre-francisco-a-los-jovenes-y-a-todo-el-pueblo-de-dios-pdf/

https://www.vidanuevadigital.com/wp-content/uploads/2019/04/Exhortacion_Christus_vivit.pdf

1. Vive Cristo, esperanza nuestra, y Él es la más hermosa juventud de este mundo. Todo lo que Él toca se vuelve joven, se hace nuevo, se llena de vida. Entonces, las primeras palabras que quiero dirigir a cada uno de los jóvenes cristianos son: ¡Él vive y te quiere vivo!


13/2/20

https://www.conferenciaepiscopal.es/resumen-de-la-enciclica-laudato-si/


El recorrido de la Encíclica está trazado en el n. 15 y se desarrolla en seis capítulos. A partir de la escucha de la situación a partir de los mejores conocimientos científicos disponibles hoy (cap. 1), recurre a la luz de la Biblia y la tradición judeo-cristiana (cap. 2), detectando las raíces del problema (cap. 3) en la tecnocracia y el excesivo repliegue autorreferencial del ser humano. La propuesta de la Encíclica (cap. 4) es la de una «ecología integral, que incorpore claramente las dimensiones humanas y sociales» (137), inseparablemente vinculadas con la situación ambiental. En esta perspectiva, el Papa Francisco propone (cap. 5) emprender un diálogo honesto a todos los niveles de la vida social, que facilite procesos de decisión transparentes. Y recuerda (cap. 6) que ningún proyecto puede ser eficaz si no está animado por una conciencia formada y responsable, sugiriendo principios para crecer en esta dirección a nivel educativo, espiritual, eclesial, político y teológico. El texto termina con dos oraciones, una que se ofrece para ser compartida con todos los que creen en «un Dios creador omnipotente» (246), y la otra propuesta a quienes profesan la fe en Jesucristo, rimada con el estribillo «Laudato si’», que abre y cierra la Encíclica.

21/11/19

PLAN LECTOR 4º ESO: RESUMEN:LA CRUZ DEL DORADO.

El padre de Jaime es un estafador que enseña el trabajo a su hijo Jaime. 
El padre de Jaime se había metido en una estafa en la que intenta convencer 
a un marqués que le vendiera
 unas tierras que en no existen. El marqués se da cuenta de la estafa y Jaime y
 su padre se ve obligado  a huir lejos del país y se van a Colombia en un barco
 llamado Covadonga. 
Antes de llegar a tierra firme hubo una tormenta y el barco naufragó. Jaime, 
ya en el agua, vio a un árabe que no sabía nadar y Jaime, fue hacia él y
 consiguió llevarle hasta la costa. 
Una vez en tierra firme se dio cuenta de que su padre no había podido salir 
del barco. Ambos decidieron comenzar a trabajar. 
Se dirigieron hacia Barranquilla allí, Jaime comenzó a trabajar 
como “chico para todo” en el Salón Bombay de una amiga del padre. 
Pero Jaime necesitaba más dinero y convenció a doña Caridad, 
la dueña del establecimiento, para ponerse a trabajar como crupier.
 Construyó una ruleta y puso una lámpara encima para iluminar y una ruleta.
 Pero al día siguiente la lámpara se cayó encima de la ruleta.
 Debido a esto huyeron a Cartagena. 
Al cabo de unos años descubrió la existencia de la cruz del dorado
 gracias a un señor que le dijo donde estaba antes de suicidarse y 
él la quería para hacerse rico. 
Cuando fueron hacia la cruz del dorado, unos piratas les perseguían,
también había otro pirata asesino que era el padre de Jaime. 
Y encontraron la cruz cerca de la tumba del hombre y devolvieron
 la cruz a los dueños.

resumen del libro la cruz del dorado

https://hoyhayclasedelengua.blogspot.com/2016/11/resumen-del-librola-cruz-del-dorado.html

1/7/19

La Persona Humana

La Persona Humana



El Orden Social

El Orden Social



1+el hombre en necesariamente fundamento, causa y fin de todas las instituciones sociales;  en cuanto es sociable por naturaleza y ha sido elevado a un orden sobrenatural.
(Mater et Magistra, n. 219)

+También en la vida económico-social deben respetarse y promoverse la dignidad de la persona humana, su entera vocación y el bien de toda la sociedad. Porque el hombre es el autor, el centro y el fin de toda la vida económico-social.
(Gaudium et Spes, n. 63)

+Fundamento y fin del orden social es la persona humana, como sujeto de derechos inalienables, que no recibe desde fuera sino que brotan de su misma naturaleza; nada ni nadie puede destruirlos; ninguna constricción externa puede anularlos, porque tienen su raíz en lo que es más profundamente humano.

2+Por eso, la convivencia civil sólo puede juzgarse ordenada, fructífera y congruente con la dignidad humana si se funda en la verdad: cuando cada cual reconozca, en la debida forma, los derechos que le son propios y los deberes que tiene para con los demás.

El Bien supremo y el bien moral se encuentran en la verdad: la verdad de Dios Creador y Redentor, y la verdad del hombre creado y redimido por él. Unicamente sobre esta verdad es posible construir una sociedad renovada y resolver los problemas complejos y graves que la afectan, ante todo el de vencer las formas más diversas de totalitarismo para abrir el camino a la auténtica libertad de la persona. 

La conciencia de la paternidad común de Dios, de la hermandad de todos los hombres de Cristo, "hijos en el Hijo", de la presencia y acción vivificadora del Espíritu Santo, conferirá a nuestra mirada sobre el mundo un nuevo criterio para interpretarlo. Por encima de los vínculos humanos y naturales, se percibe a la luz de la fe un nuevo modelo de unidad del género humano, en el cual debe inspirarse en última instancia la solidaridad.

3+Es la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común; es decir, por el bien de todos y cada uno, para que todos seamos verdaderamente responsables de todos.
En el espíritu de la solidaridad y mediante los instrumentos del diálogo aprendemos a:
- respetar a todo ser humano;
- respetar los auténticos valores y las culturas de los demás;
- respetar la legítima autonomía y la autodeterminación de los demás;
- mirar más allá de nosotros mismos para entender y apoyar lo bueno de los demás.

Si es normal que una población sea el primer beneficiario de los dones otorgados por la Providencia como fruto de su trabajo, no puede ningún pueblo, sin embargo, pretender reservar sus riquezas para su uso exclusivo. Cada pueblo debe producir más y mejor, a la vez para dar a sus súbditos un nivel de vida verdaderamente humano y para contribuir también al desarrollo solidario de la humanidad. 
(Populorum Progressio, n. 48)

Se requiere un compromiso concreto de solidaridad y caridad, que comienza dentro de la familia con la mutua ayuda de los esposos y, luego, con las atenciones que las generaciones se prestan entre sí. De este modo la familia se cualifica como comunidad de trabajo y de solidaridad.
(Centesimus Annus, n. 49)

La paz del mundo, el porvenir de la civilización, están en juego. Todos los hombres y todos los pueblos deben asumir sus responsabilidades.
(Populorum Progressio, n. 80)

La solidaridad nos ayuda a ver al "otro"-persona, pueblo o nación-no como un instrumento cualquiera para explotar a poco coste su capacidad de trabajo y resistencia física, abandonándolo cuando ya no sirve, sino como un "semejante" nuestro, una "ayuda" (cf. Gn 2, 18-20), para hacerlo partícipe como nosotros, del banquete de la vida al que todos los hombres son igualmente invitados por Dios.
(Sollicitudo Rei Socialis, n. 39)

4+  La doctrina de la Iglesia ha elaborado el principio llamado de subsidiariedad. Según éste, "una estructura social de orden superior no debe interferir en la vida interna de un grupo social de orden inferior, privándole de sus competencias, sino que más bien debe sostenerle en caso de necesidad y ayudarle a coordinar su acción con la de los demás componentes sociales, con miras al bien común".
 El principio de subsidiariedad se opone a toda forma de colectivismo. Traza los límites de la intervención del Estado. Intenta armonizar las relaciones entre individuos y sociedad. Tiende a instaurar un verdadero orden internacional.
 La autoridad mundial debe procurar que en todo el mundo se cree un ambiente dentro del cual no sólo los poderes públicos de cada nación, sino también los individuos y los grupos intermedios, puedan con mayor seguridad realizar sus funciones, cumplir sus deberes y defender sus derechos.
(Pacem in Terris, nn. 140-141)

5+El hombre, ser social, construye su destino a través de una serie de agrupaciones particulares que requieren, para su perfeccionamiento y como condición necesaria para su desarrollo, una sociedad más vasta, de carácter universal, la sociedad política. Toda actividad particular debe colocarse en esta sociedad ampliada, y adquiere con ello la dimensión del bien común.
(Octogesima Adveniens, n. 24)

Se manifiesta siempre en estos contextos nuevos una doble aspiración más viva a medida que se desarrolla su información y su educación: aspiración a la igualdad, aspiración a la participación; formas ambas de la dignidad del hombre y de su libertad.
(Octogesima Ad veniens, n. 22)

6+ No sólo no es lícito desatender desde el punto de vista ético la naturaleza del hombre que ha sido creado para la libertad, sino que esto ni siquiera es posible en la práctica. Donde la sociedad se organiza reduciendo de manera arbitraria o incluso eliminando el ámbito en que se ejercita legítimamente la libertad, el resultado es la desorganización y la decadencia progresiva de la vida social.
(Centesimus Annus, n. 25)

La libertad posee una "lógica" interna que la cualifica y la ennoblece: está ordenada a la verdad y se realiza en la búsqueda y en el cumplimiento de la verdad. 

7+ Es indispensable que todas las naciones presten ayuda a las demás, a fin de que estas últimas adquieran una conciencia cada vez mayor de sus propios deberes, acometan nuevas y útiles empresas y actúen como protagonistas de su propio desarrollo en todos los sectores.

8+ El punto central de toda cultura lo ocupa la actitud que el hombre asume ante el misterio más grande: el misterio de Dios. Las culturas de las diversas naciones son, en el fondo, otras tantas maneras diversas de plantear la pregunta acerca del sentido de la existencia personal. Cuando esta pregunta es eliminada, se corrompen la cultura y la vida moral de las naciones.
(Centesimus Annus, n. 24)
(Pacem in Terris, n. 120)

9+ El desarrollo humano integral-desarrollo de todo hombre y de todo el hombre, especialmente de quien es más pobre y marginado en la comunidad-constituye el centro mismo de la evangelización. Entre evangelización y promoción humana-desarrollo, liberación- existen efectivamente lazos muy fuertes. Vínculos de orden antropológico, porque, el hombre que hay que evangelizar no es un ser abstracto, sino un ser sujeto a los problemas sociales y económicos.

Si para llevar a cabo el desarrollo se necesitan técnicos, cada vez en mayor número, para este mismo desarrollo se exige más todavía pensadores de reflexión profunda que busquen un humanismo nuevo, el cual permita al hombre moderno hallarse a sí mismo, asumiendo los valores superiores del amor, de la amistad, de la oración y de la contemplación. Así podrá realizar, en toda su plenitud, el verdadero desarrollo, que es el paso, para cada uno y para todos, de condiciones de vida menos humanas, a condiciones más humanas.
(Populorum Progressio, n. 20)

10+ El bien común implica la paz, es decir, la estabilidad y la seguridad de un orden justo. Supone, por tanto, que la autoridad asegura, por medios honestos, la seguridad de la sociedad y la de sus miembros. El bien común fundamenta el derecho a la legítima defensa individual y colectiva.
(CIC, nn. 1906-1909)

11+Las "estructuras de pecado", las cuales-  se fundan en el pecado personal y, por consiguiente, están unidas siempre a actos concretos de las personas, que las introducen, y hacen difícil su eliminación. Y así estas mismas estructuras se refuerzan, se difunden y son fuente de otros pecados, condicionando la conducta de los hombres.
(Sollicitudo Rei Socialis, n. 36)